Somatic Experiencing®

Qué es, cómo ayuda a sanar el trauma y cómo se trabaja en una sesión de terapia.

Ser padre o madre es un regalo, pero hay momentos en los que se siente abrumador.

Como padre/madre amas profundamente a tu hijo/a; sin embargo, cuando en el día a día se viven tensiones, discusiones constantes y muchas veces se crean distancias dolorosas…  Esto genera culpa, tristeza y la sensación de que nada funciona.

Somatic Experiencing® (SE) es un enfoque corporal que ayuda a regular el sistema nervioso, liberar el estrés acumulado y recuperar la calma interior. 

Cuando los padres logran esto, pueden relacionarse con sus hijos desde un lugar de mayor serenidad, confianza y conexión profunda, primero con ellos mismos, luego con sus hijos/as.

¿Qué es Somatic Experiencing®?

SE® es una terapia desarrollada por el Dr. Peter Levine. Se basa en una idea sencilla, pero poderosa: el cuerpo guarda las huellas del estrés y del trauma, y necesita liberarlas para poder sanar.

Muchos padres y madres cargan con emociones y tensiones que se reflejan en una mala relación con sus hijos, y Somatic Experiencing® ofrece un camino para aliviar esa carga desde el cuerpo.

Principales aspectos  que te afectan como padre/madre en la relación contigo y con tus hijos/as:

Callar para evitar conflictos hasta no poder más

Cuando eliges guardar silencio para que no haya discusiones, tu cuerpo acumula esa tensión. Con el tiempo, esto puede transformarse en ansiedad, cansancio extremo, intolerancia o incluso problemas de salud.

Creer que eres mala madre o mal padre

No eres “mala” o “malo” por sentirte sobrepasado. Lo que ocurre es que tu sistema nervioso guarda esas cargas y te hace reaccionar de forma impulsiva. Con Somatic Experiencing®  puedes descargar esa tensión de manera gradual y segura, recuperando equilibrio y calma.

No buscar ayuda profesional muchas veces por vergüenza

Muchos padres sienten que pedir ayuda es señal de debilidad, pero en realidad es un acto de amor hacia ti y hacia tu familia. Con SE® comienzas a liberar el exceso de tensión y recuperas la capacidad de estar presente, escuchar y responder a tu hijo con serenidad.

No darle prioridad a tu tranquilidad

Cuando tú no estás bien, la relación en casa se resiente. Tu calma es un pilar para tu familia. Al recuperar tu paz interior, creas un ambiente con más diálogo, paciencia y afecto, lo que mejora naturalmente el vínculo con tu hijo/a.

¿Cómo Somatic Experiencing® ayuda a sanar el trauma?

El trauma no solo está en lo que pasó, sino también en la energía que quedó atrapada en tu cuerpo y que nunca pudo descargarse.

Somatic Experiencing® te ayuda a liberar esa energía de manera segura y gradual, sin revivir el dolor, devolviendo a tu sistema nervioso el equilibrio perdido.

Cuando tu cuerpo recupera la calma, los síntomas como la ansiedad, la tensión y las reacciones impulsivas disminuyen.  Esto abre la puerta a una vida con más serenidad, vitalidad y conexión real con tus hijos.

¿Cómo se trabaja en una sesión de terapia?

En una sesión de Somatic Experiencing®, no tienes que contar una y otra vez lo que pasó ni revivir tu dolor.
Lo que hacemos es mucho más simple y sanador: escuchar a tu cuerpo, así podrás: 

Entender lo que sientes

Descubres cómo tu cuerpo guarda la tensión y por qué, a veces, reaccionas con enojo, culpa o cansancio frente a tus hijos.

Darle voz a tu cuerpo

Aprendes a reconocer las señales que antes ignorabas: esa presión en el pecho, el nudo en la garganta, el vacío en el estómago.

Cachorro de tigre abrazando a su mamá tigresa.

Soltar poco a poco la carga

En lugar de quedarte atrapado en la angustia, tu cuerpo comienza a liberar de manera natural esa energía que te roba la calma.

Recuperar tu serenidad

Te vas sintiendo más ligero, más presente y con más recursos para estar con tus hijos desde un lugar de paz y seguridad.

Cada sesión es un espacio de confianza donde no hay juicios, solo acompañamiento.

Es un camino suave y profundo que te ayuda a volver a ti mismo, recuperar tu fuerza interior y transformar la relación con tu hijo/a.

Preguntas frecuentes acerca de Somatic Experiencing®

Encuentra aquí información de apoyo para profundizar y entender mejor cómo Somatic Experiencing te puede ayudar a mejorar la relación con tu hijo/a.

Tradicionalmente, se ha considerado el trauma como un desorden mental psicológico o psiquiátrico, por lo que la mayoría de las terapias de trauma se dirigen a la mente mediante la palabra o recurren a la medicación. Aunque ambos procedimientos tienen su utilidad, Somatic Experiencing® considera que el cuerpo desempeña un papel muy importante en la curación del trauma. Comprender de qué forma el cuerpo se ve afectado por el trauma y cuál es su papel en la curación de sus secuelas es vital. Sin esta base, nuestros intentos para superar el trauma serán siempre limitados y parciales.

Somatic Experiencing® es un enfoque naturalista a corto plazo para la resolución y curación del trauma desarrollado por el Dr. Peter Levine. Se basa en la observación de que las presas salvajes, aunque se ven amenazadas de forma rutinaria, rara vez sufren traumas. Los animales en la naturaleza utilizan mecanismos innatos para regular y descargar los altos niveles de activación de energía asociados con los comportamientos defensivos de supervivencia. Estos mecanismos proporcionan a los animales una «inmunidad» incorporada al trauma que les permite volver a la normalidad después de experiencias muy «cargadas» que ponen en peligro la vida.

Aunque los seres humanos nacen con prácticamente los mismos mecanismos reguladores que los animales, la función de estos sistemas instintivos a menudo es anulada o inhibida, entre otras cosas, por la parte «racional» de nuestro cerebro. Esta restricción evita la descarga completa de las energías de supervivencia y no permite que el sistema nervioso recupere su equilibrio. La «energía de supervivencia» no descargada permanece «atascada» en el cuerpo y el sistema nervioso. Los diversos síntomas del trauma son el resultado del intento del cuerpo de «manejar» y contener esta energía no utilizada.

SE® emplea la conciencia de las sensaciones corporales para ayudar a las personas a «renegociar» y curar sus traumas en lugar de revivirlos. Con la guía adecuada, con la «sensación sentida» instintiva del cuerpo, las personas pueden acceder a su propia inmunidad incorporada al trauma, lo que permite que las energías de supervivencia altamente excitadas se descarguen de manera segura y gradual. Cuando estas energías se descargan, las personas experimentan con frecuencia una reducción dramática o la desaparición de sus síntomas traumáticos.

Debido a que los eventos traumáticos a menudo involucran encuentros con la muerte, evocan respuestas extraordinarias. El proceso de transformación puede permitir que las personas profundicen su sentido de sí mismos y de los demás. El viaje de sanación puede ser un «despertar» a recursos sin explotar y sentimientos de empoderamiento. Con la ayuda de estos nuevos aliados, las personas pueden abrir portales al renacimiento y lograr una mayor sensación de vitalidad y fluidez. La experiencia puede ser un despertar espiritual genuino, uno que permite a las personas volver a conectarse con el mundo.

La estructura misma del trauma, incluida la hiperexcitación, la disociación y congelación, se basa en la evolución de los comportamientos de supervivencia de depredadores/presas. Los síntomas del trauma son el resultado de una respuesta biológica incompleta altamente activada a la amenaza, congelada en el tiempo. Al permitir que esta respuesta congelada se descongele y luego se complete, el trauma se puede curar.

Los síntomas traumáticos no son causados por el evento peligroso en sí. Surgen cuando la energía residual del evento no se descarga del cuerpo. Esta energía permanece atrapada en el sistema nervioso, donde puede causar estragos en nuestros cuerpos y mentes.

Los animales salvajes tienen la capacidad de «sacudirse» este exceso de energía. La clave para que los humanos disipen los síntomas traumáticos radica en que podamos reflejar a los animales salvajes de esta manera.

Basado en más de 30 años de investigación, el Dr. Peter Levine, creador de la terapia Somatic Experiencing®, descubrió que el acceso respetuoso a las reacciones del sistema nervioso permite a las personas entrar de nuevo en contacto con las respuestas instintivas de su cuerpo y adentrarse en un proceso transformativo que permite la descarga gradual y controlada de las energías movilizadas en un momento peligroso. De manera sutil y segura, y utilizando los recursos propios del cuerpo, se restaura el equilibrio fisiológico perdido en un momento de crisis y se facilita a los afectados nuevamente la plena integración a la vida.

“El único modo de acceder conscientemente a nuestros recursos curativos es a través de la sensación y el sentido de la percepción.”

Es especialmente efectivo en el tratamiento del estrés postraumático resultado de situaciones diversas, tales como agresión (física, sexual, verbal, emocional, emocional), accidentes (de automóvil, del trabajo, caídas), ahogamientos, procedimientos quirúrgicos invasivos —principalmente cuando son realizados en niños que son inmovilizados y/o anestesiados—, intoxicaciones, inmovilización prolongada, dolencias graves, vivencia o testimonio de hechos violentos, efectos de traumas en el desarrollo de la estructura psicológica, inmigración, etc.

 Al dirigir la conciencia al cuerpo, se accede a los propios recursos innatos, lo que permite que la alta activación sea liberada y se consigue no solo una considerable reducción, sino incluso la desaparición completa de los síntomas traumáticos. La persona recupera vitalidad, presencia, capacidad de estar en el aquí y ahora.

 Favorece una mayor conexión con el propio cuerpo, y así poder actuar con una mayor coherencia desde “cuerpo-mente-espíritu”. Ello deriva en un mayor respeto a uno mismo en diversos aspectos, como “cuáles son mis necesidades, cómo pongo límites saludables, cómo me cuido o cómo desarrollo una mayor capacidad de contención”.

 Ayuda a descubrir el funcionamiento del sistema nervioso y enseña a “autoregularse”, por ejemplo, a tranquilizarse si se está nervioso, entender el lenguaje del cuerpo y prestarle la atención debida, o descubrir patrones de conducta y pensamiento que han quedado “trabados” y salir de ellos de manera consciente y “animalística”.

El profesional educa a los clientes sobre el funcionamiento de su sistema nervioso autónomo y les ayuda a aumentar la conciencia de sus propias sensaciones corporales.

Como profesional de esta «psicoterapia corporal», habla con su cliente sobre lo que está experimentando y percibiendo en el cuerpo exactamente.

El profesional, con su presencia tranquila y confiada, pretende crear un entorno de seguridad durante las sesiones. En general, el objetivo es ayudar a disminuir la angustia y los síntomas que siente el cliente para que este pueda experimentar una mejora en su capacidad de adaptación y en su calidad de vida.

Va a depender del evento traumático en sí, de la capacidad del sistema nervioso para contener las propias sensaciones y de cómo las experiencias vividas a lo largo de la vida han influido en el sistema nervioso. Un trauma se produce cuando algo es demasiado fuerte, demasiado intenso y demasiado rápido para que el SN lo pueda digerir. También, si es repetitivo en el tiempo, como es el caso de abandono, abuso físico, emocional o sexual. Trauma prenatal y separación posparto. La falta en nuestra crianza de tacto, contacto, apoyo, sostén, conexión, sintonía, presencia, predictibilidad…

Hay muchos factores que han influido desfavorablemente en nuestro sistema nervioso y que nos han conducido a desconectarnos de nuestros cuerpos para poder sobrevivir.

SE® es una experiencia sensorial que me ha devuelto a la vida, y que difícilmente podría explicar con palabras, simplemente porque estas no pueden ocupar la experiencia.

Pensar y sentir que la vida no merece la pena ser vivida o vivir continuamente con pensamientos suicidas no es algo natural y, tampoco, lo es vivir pensando que, en un futuro, quizás, sí consiga alcanzar la felicidad.

La vida es la vida, tal y como viene y, para ello, nuestro sistema nervioso necesita seguridad y resiliencia; algo absolutamente necesario para aprender a vivir con dignidad y plenitud. ¿Qué ha significado para mí SE? Les diré que he recuperado mi vida, mi valor, mi dignidad, mi sentido de merecer un lugar en este mundo y, por supuesto, me ha ayudado a poder mirarme con otros ojos.

¡Da tu primer paso!

Haz clic y descubre cómo puedes empezar a transformar la relación con tu hijo/hija.

Apoyo Emocional para Padres y Madres © 2025 – Todos los derechos reservados.